Por: Oscar Clériga

Amberes 1920
Se llevaron a cabo del 20 de agosto al 12 de septiembre de 1920 | COI

Fueron 2,629 atletas los que se dieron cita en Bélgica del 20 de agosto al 12 de septiembre de 1920, 2,561 hombres y 65 mujeres de 29 países para celebrar los Juegos de la VI Olimpiada, los Juegos de la post Primera Guerra Mundial que impidió ser sede a Berlín en 1916.

Derivado de los actos bélicos el Comité Olímpico Internacional determinó a manera de tributo darle la sede de los Juegos Olímpicos 1920 a Amberes, donde no se contó con la participación de Alemania, Bulgaria, Polonia, Austria, Turquía y la Unión Soviética al tratarse del grupo agresor durante la guerra.

Los registros de la justa veraniega de hace un siglo destacan que fue la primera ocasión en la cual los participantes solo podían hacerlo vía su Comité Olímpico Nacional, además de ser los primeros en los que fue izada la bandera olímpica.

En el terreno deportivo Amberes tiene sin número de acontecimientos:

Iniciemos con el ‘héroe de Estocolmo’, Hannes Kohlemainen, quien estaban retirado pero el Comité Olímpico de su país le solicitó asistir a la justa, aceptó y ganó la maratón, para volver al retiro tras su participación.

John B. Kelly de los Estados Unidos participó en remo, si estas pensando en la Princesa de Mónaco, Grace Kelly, estas en lo cierto, se trata de su padre.

España por primera vez participaba en unos Juegos Olímpicos, envió 67 atletas que consiguieron dos medallas de plata, una en polo y otra en fútbol tras derrotar a Suecia en semifinales, partido recordado porque surgió la leyenda de la ‘Furia Roja’.

Amberes es una muestra de que la edad nunca es una barrera, ya que Oscar Shawn a los 72 años ganó la medalla de plata en tiro al ciervo en movimiento, misma prueba donde había ganado el oro en Estocolmo 1912.

En contra parte el atleta más jóven fue AileenRigen de los Estados Unidos que participó en clavados con tan solo 14 años de edad.

Sin duda los Juegos Olímpicos una vez más ayudaron desde su trinchera a sobrellevar las heridas de guerra. Lo cual hizo que detalles sobre la mala organización, falta de espacios para los alojamientos, algunos detalles en las pistas o superficies de las disciplinas, se convirtieran en una anécdota y no en un problema.