Es quizá la velocista más completa en la historia del olimpismo. Aquella que logró preseas de oro en tres distintas distancias de velocidad en 100, 200 y 400 metros, algo que parece imposible pero que para Allyson Felix era solo un reto más.

Su carrera en Juegos Olímpicos arrancó en Atenas 2004,  compitió en los 200 metros y demostró que sería una atleta descarada. Se plantó ante la experimentada Verónica Campbell y luchó hasta el último tramo por el metal dorado, sin embargo la velocista de Jamaica se llevó el oro.

Cuatro años más tarde, en Beijing 2008, una vez más lucharía por ese presea de oro en los 200 metros, pero su némesis, la jamaicana Campbell, se pondría en su camino, sin embargo, Felix pudo ganar su primer oro en el relevo de 4X400 con el combinado estadounidense.

Allyson Felix
La velocista regresó de la maternidad para clasificar a sus quintos Juegos Olímpicos | Reuters

Esto solo fue el preludio de lo que sería un trayecto plagado de éxitos,  y en Londres 2012  fue el pináculo de su carrera. Tres metales dorados, tres veces en las que Felix demostró ser la más veloz, la que tuvo más coraje, aquella que en cada zancada lucía imponente.

Se llevó el triunfo en los 200, 4X100, 4X400 y estuvo muy cerca de meterse en el podio en los 100 metros. En Rio 2016, una vez más se llevó los metales dorados en los relevos y perdió de manera agónica el oro en los 400 metros en un final cardíaco ante Shaune Miller.

Allyson Felix, con 35 años, siendo la velocista con más preseas en la historia, no logra saciar su sed de triunfo, en Tokyo 2020 busca un lugar más y así seguir cosechando victorias y aumentar su legado como una Diosa del Olimpo