El 10 de mayo es un día muy especial en el calendario de todos los mexicanos. El Día de las Madres recuerda la importancia de la mujer en nuestra sociedad y lo que representa su figura en el núcleo familiar. En este 2021 donde se lucha cada día con mucho esfuerzo y sacrificio para estar cada vez más cerca del final de la pandemia, muchos mexicanos estarán también pendientes de todo lo que ocurra en los Juegos Olímpicos de Tokyo. Allí nuestros deportistas intentarán cumplir sus sueños y dar una alegría al país. Ese será el objetivo de la selección mexicana de fútbol.

Al frente de esa selección está Jaime Lozano, hijo de Ana Bertha Espín (1958, Tehuixtla). La exitosa actriz mexicana atiende a MARCA Claro en el Día de las Madres para recordar cómo fue la infancia de su hijo, todos los valores que trató de transmitirle, además, del aprendizaje y de las enseñanzas de vida que ha tenido como madre. Siempre “orgullosa” de Jimmy, vive con mucha ilusión su próximo reto en Japón.

Pregunta. ¿Qué significa para usted el Día de las Madres?

Respuesta. Tiene un significado en este país muy grande. Siempre dicen que se debe celebrar todos los días la mamá, pero nosotras la celebramos especialmente este día. Mi madre ya murió, pero la recuerdo con mucho cariño. Yo soy madre y tengo hermanas y primas que también lo son. Nos festejan este día, por lo que es un buen motivo para reunirse con toda la familia.

P. ¿Cuál es el papel de la mujer y las madres actualmente en México?

R. Creo que el papel de las madres y, de las mujeres especialmente, es muy importante. Estamos reivindicándonos ante la sociedad y ante los demás. Tratando de darle el valor verdadero y real a la mujer como un ser valioso y trabajador que, finalmente, es el centro de la familia. En esta época, ha habido muchas manifestaciones a favor de la mujer. Estamos contentas de que nos volteen a ver como seres humanos. Es una lucha que trae muchos años, pero que ahora está siendo más importante y surtiendo efecto.

P. Gracias a su carrera artística ha podido ver una importante evolución en el papel de la mujer, ¿cuáles han sido los mayores cambios que ha visto?

R. En el medio mucho, a veces se nos veía como objetos bellos, como provocadoras de sexualidad. Cuando era una adolescente y quería estudiar actuación, en mi casa no me dejaban. Pensaban que me iba a una carrera mala, como si fuese a la prostitución. Mi papá estuvo un poco enojado conmigo, porque iba a estudiar medicina, pero a mí lo que me apasionaba era la actuación.

P. Y lo que más apasionaba a su hijo Jaime, ¿siempre fue el fútbol?

R. Con Jaime pasó algo parecido a lo que me pasó a mí. Los futbolistas no eran bien vistos, parecía que era una carrera para gente que no estudiaba y no hacía nada. Cuando Jaime fue adolescente y tenía que definir lo que iba a hacer, la mayoría de la gente que me rodeada me decía que se pusiera a estudiar y que dejase el fútbol. Pero yo me negué, no quería cometer el mismo error que cometieron conmigo. Lo apoyé en todo, sabía que era muy difícil, pero lo iba a apoyar, aunque no llegase a Primera y se quedase en Segunda, lo importante era que estuviese contento. A Jaime le veía talento, no porque fuera su madre porque trataba de ser objetiva. De niño no tuvo otro juguete más que los balones, no tuvo coches ni trenes. El fútbol siempre fue su pasión, por qué iba a decidir yo por él.

P. ¿Qué recuerdos tiene de Jaime antes de que se convirtiese en un futbolista profesional?

R. Era un disfrute ver cada entrenamiento de Jaime. Es de las cosas que más he disfrutado, de lo mejor que me ha pasado. El fútbol es una pasión. Entonces, verlo desde niño, como se iba desarrollando, fue maravilloso. De repente, me cuestionaba que ya me hubiese echado un doctorado con tantas horas viendo fútbol. Fue lo mejor que pude hacer. Lo más gozoso que me ha pasado.

P. ¿Cómo era la conciliación con su trabajo y la atención de su hijo?

R. Era muy complicado. Porque siempre he trabajado mucho, en esa época tenía televisión y teatro. Me acuerdo de que hacía televisión en la mañana y luego, después de la escuela, me lo llevaba al teatro donde él hacía sus tareas. Se conoció todos los teatros de México. Yo le digo a los padres y madres que apoyen a sus hijos, especialmente, en la constancia. Es indispensable para cualquier carrera y, también, para la vida. Aunque se ponía la cosa difícil él tenía que hacer sus entrenamientos. Pero también lo llevaba a estudiar piano, equitación o tenis. Quería que probase todo y decidiese lo que le más le gustase. Él creía que era el fútbol porque sus tíos jugaban mucho, se lo llevaban a la cancha y de ahí le venía. Pero también era bueno para la música y para el canto. Estuvo en la Escuela Nacional de Música y cantó en Bellas Artes en el coro de niños. Pero llegó un momento en el que tenía que decidirse y quiso ser futbolista. Ahí está con muchos sacrificios, esfuerzos y constancia.

P. ¿Cuáles son los valores y principios más importantes que ha querido transmitirle a su hijo?

R. El respeto a todo el mundo y la empatía con las demás personas. Tomar en cuenta a las personas que te rodean. Por supuesto, la honradez, más que nada que fuese él. Le decía siempre que se preocupase más por ser que por tener. De verdad que es la fórmula, porque luego llegarán las cosas. Si te quieres dedicar a algo, hazlo muy bien. Es muy estudioso, lo heredó de mí, pero él se pasa. Porque son las dos o tres de la mañana y está viendo partidos y, luego, se levanta a las seis de la mañana a hacer ejercicio. Que haga todo lo que pueda. Estoy muy orgullosa de Jaime, porque siempre fue un niño bueno que nunca me daba problemas. Era una persona dócil. Pero yo le decía que se cuestionara, que no le eligiese yo la ropa, que era su responsabilidad y la escogiese. No sólo en la ropa sino en muchas cuestiones de la vida, que no escojan por ti, decide tú.

P. ¿Qué le ha enseñado y ha aprendido con Jaime de la vida?

R. En los momentos más difíciles de mi vida, Jaime siempre ha sido un gran apoyo. Es un hombre muy inteligente, me ha dado soluciones sin dármelas. Me ha abierto muchas veces los ojos. Pareciera que fuera él de más edad y yo la de la no experiencia. Es un hombre muy bueno y comprensivo. Lo que le decía lo aplicó perfectamente. Yo a veces sí, pero otras veces no. En cuanto más adulto te haces más exigencias tienes. Ahora soy más impaciente y más exigente que antes.

P. ¿Cómo ve su carrera como entrenador?

R. Sufro más, porque es más responsabilidad. Cuando estaba de jugador eran los onces y el entrenador, sin embargo, ahora la responsabilidad es de él. Si ganan, qué padre, pero si pierden es por el entrenador. Aunque veo sus partidos con un poco de calma porque estudió para ser entrenador desde antes de terminar la carrera de futbolista. Lo planeó bien, estudia mucho y eso me da mucha confianza. Aunque, sí se sufre. Sabemos que el fútbol es así, un día estás muy bien y al otro no. Lo que nos queda es hacerlo muy bien, prepararse mucho, estar ahí presente, no al diez sino al once. No te queda más que estar en el presente y disfrutarlo, porque a veces se gana y, otras, se pierde.

P. ¿Puede ver todos sus partidos?

R. La mayoría de sus partidos de profesional no los vi, siempre estaba en una obra de teatro. Cuando estuvo en la Selección mexicana sólo lo vi en tres partidos de manera presencial. Pero me llevaba mi televisión chiquita y la ponía en el camerino, entraba a actuar y cuando salía veía cómo iban. Cuando estuvo en Pumas vi más, a las 12 del día sí podía, pero en la noche no los veía y me perdí muchos partidos de él.

P. ¿Cómo está viendo su proceso de preparación para los Juegos Olímpicos?

R. Es un privilegio, pero también una responsabilidad enorme y él lo sabe. Él siempre se prepara para grandes retos, entonces se va a plantar muy bien. Esperemos que lo haga muy bien y que ganen. Va con la esperanza de traerse una medalla, está fijándose en la de Oro. Todo puede pasar en el fútbol. Él sigue convencido, estudiando y reuniéndose con su equipo técnico todos los días. Ellos están haciendo todo, esperemos que traigan buenos resultados.

P. ¿Podrá viajar a Japón?

R. Compramos los boletos con anterioridad, luego los cancelamos con la pandemia y luego otra vez. Pero resulta que no vamos a poder estar allí. Tiene todo nuestro cariño, amor y apoyo, tanto él como todo el equipo, por México y por todos ellos.

Ana Bertha es una mujer siempre ocupada que acaba de terminar una telenovela muy exitosa en México de nombre ‘Te acuerdas de mi’. Además, forma parte de una serie que se llama ‘Vecinos’ que lleva más de 15 años al aire. Exitosa actriz, mujer diez y una madre once.

*Fotos: @Anaberthaespin y @jaimelozano21