Por: Memo García

Los deportistas a nivel mundial suelen ser un ejemplo para seguir, suelen ser ese modelo que inspira a niños y jóvenes a ser héroes en las pistas, en las canchas, en las piscinas.

El pentatleta guatemalteco, Charles Fernández, va más allá de solo ser un ejemplo como deportista, él inspira a niños y jóvenes de su país desde otro ámbito de la vida, y habló en exclusiva con MARCA Claro de cara a los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020.

“Mi papá es guatemalteco y mi mamá ecuatoriana, se conocieron en Estados Unidos. Mi papá siempre fue pastor en los Estados Unidos. A través de unos amigos, que eran doctores, le animaron a que él regresara a su país, le dijeron que se pusiera en contacto con gente que conoce en Guatemala. Llevamos equipo médico, damos servicios gratuitos a gente que vive en extrema pobreza”.

@charlesfernandez_5

Para 2004, cuando Charles tenía 9 años, sus padres tomaron la decisión de regresar a Guatemala de tiempo completo, instalándose en el municipio de Chichicastenango. Fernández cuenta en exclusiva para MARCA Claro, cuál fue su labor como misionero en el país que lo vio crecer como deportista y como ser humano.

“Trabajamos directamente con gente que vive en extrema pobreza. Tuvimos jornadas médicas, construimos casas, iglesias, damos ayuda de micro finanzas para negocios, para que ellos tengan una mano para poder salir adelante. La gente que vive en extrema pobreza a veces no tiene la oportunidad ni los recursos para poder salir adelante”.

“Siempre está esa motivación de saber que estoy sirviendo al pueblo de Guatemala, pero de otra forma de la deportiva. De tratar de crear una conciencia de lo que existe en este país, de sacar un mensaje de apoyo, de ánimo, de motivación para que la gente se dé cuenta de que unidos podemos más. Es un factor que influye en mi carrera deportiva como atleta olímpico”, señaló.

@charlesfernandez_5

Para Charles, el ayudar y servir a la gente de su comunidad es más gratificante que subir a un podio, “no hay mayor satisfacción que saber que cuando tú ayudas a una persona estás mejorando su calidad de vida”.

“Si yo tengo la oportunidad de usar mis recursos, mi plataforma, usar mi voz para poder traer alegría a esta gente, para traer esperanza a la gente que está alrededor mío, ahí ya cumplí mi objetivo como atleta. Si se dan los resultados, si se gana una medalla de oro, gracias a Dios y si no, yo soy la misma persona. No pongo mi valor como persona en cosas que se van a desaparecer”, añadió Fernández.

Fernández no solo heredó Carlos, su padre, el ayudar a quien más lo necesita, también le transmitió el amor por el pentatlón, ya que él fue uno de los pioneros en este deporte para Guatemala en la década de los 80’s, ahora Charles busca tener una buena actuación en Tokyo 2020, los que serán sus segundos Juegos Olímpicos.

“Personalmente para mí un top 10 en Juegos Olímpicos sería fabuloso. Cuando digo un top 10 no es de subestimar lo que yo puedo hacer, sino de hacer realidad de que yo sé que puedo ser top 10. Eso no quita que nosotros no vamos por una medalla Olímpica. Creemos en las chances de traer una medalla para Guatemala”.

“El pentatlón moderno es un deporte, son cinco con un montón de factores que influyen en la competencia. Es difícil decir ‘vamos a ganar una medalla’, pero si tú eres un atleta constante, que tienes resultados constantes, entonces tú puedes asegurar tus oportunidades de estar más cerca de una medalla. El sueño, el trabajo que se está haciendo, es para una medalla de oro en Tokyo 2020”, puntualizó el pentatleta.