El excampeón olímpico defiende a Alex Quiñónez | alex_quinones1989

El campeón olímpico de marcha en Atlanta 1996, el ecuatoriano Jefferson Pérez, instó a las autoridades deportivas de su país que gestionen las medidas correspondientes para que el velocista Alex Quiñónez, medallista de bronce en los 200 metros del Campeonato Mundial de Atletismo Doha 2019 y candidato a subir al podio en Tokyo 2020, libre la suspensión provisional que le aplicó la Unidad de Integridad del Atletismo, luego de no estar localizable al momento de la aplicación de una prueba de control antidopaje.

A través de un video en sus cuentas de redes sociales, Pérez consideró que existen elementos para plantear una defensa del deportista que le permita asistir a la justa veraniega en territorio japonés a tan solo 14 días de la ceremonia inaugural. 

“Cuando la delegación de Ecuador tiene la mayor cantidad de deportistas clasificados a Juegos Olímpicos, es triste escuchar que probablemente se genere una sanción hacia nuestro deportista Alex Quiñónez”, comentó el multimedallista olímpico y mundial. “Bajo ninguna circunstancia se le está sancionando por dopaje, sino por no haberle localizado y realizarle los exámenes”, agregó. 

En su mensaje, el exmarchista recordó el caso del andarín ruso Valeriy Borchin, quien de acuerdo a Jefferson Pérez, gracias a la intervención de las autoridades de su país ante una situación similar, pudo competir en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, certamen en el que conquistó la medalla de oro en la prueba de los 20 kilómetros. 

“La gestión de sus dirigentes permitió que el señor participara en los Juegos Olímpicos a pesar de que existía un antecedente de dopaje positivo años atrás y una posterior sanción permanente en 2009”, recordó. “Alex ha hecho un gran trabajo, se ha esforzado, es un medallista mundial y creo que hoy en día es una gran oportunidad para los dirigentes de nuestra nación. Ya existe jurisprudencia y esta dirigencia ecuatoriana debe mostrar su madurez y conocimiento para luchar por los derechos de nuestro deportista y que pueda estar presente en esta cita olímpica”. 

Por lo pronto, desde el pasado 25 de junio, el caso de Quiñónez ha sido trasladado al Tribunal Disciplinario de World Athletics debido a que se consideró una infracción al artículo 2.4, el cual se refiere a la omisión del paradero de los deportistas, quienes están obligados a compartir su ubicación en caso de que sean requeridos para someterse a un examen sorpresa. 

En su defensa, Quiñónez emitió un comunicado el 1 de julio en el que señala que esta situación es producto de “un problema derivado de un error en la actualización de los datos de ubicación subidos a la plataforma ADAMS, cometido de forma involuntaria y fortuita por parte de la persona en quien delegué dicha labor”. 

Asimismo, el atleta reiteró que “en ningún caso dicho fallo de localización ha supuesto una negativa o evasión para someterme a los controles de dopaje fuera de competición, puesto que no en vano se me han realizado sin el más mínimo problema”, agregó.