La gimnasia de trampolín es un deporte hábil que consiste en realizar rutinas cortas con una variedad de giros, rebotes y volteretas. Las atletas pueden alcanzar alturas de hasta 8 metros, haciendo que sea un espectáculo apreciar esta disciplina que estará en los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020.

La táctica precisa y control del cuerpo son elementos vitales pues los jueces puntúan: dificultad, ejecución, tiempo de vuelo y desplazamiento horizontal.

El trampolín tiene forma rectangular de tejido sintético que mide 4,28 metros x 2,14 metros, ahí, los saltos y volteretas se dan en tres posiciones básicas: carpa, cuclillas y estirada o recta.

Esta disciplina cuenta con competencias individuales en sus ramas varonil y femenil, contando con la presencia de 16 atletas por rama.

Los atletas realizan dos rutinas, una obligatoria y otra voluntaria.

En la rutina obligatoria los gimnastas realizan 8 saltos que se juzgan por ejecución y otros dos que elige el competidor. Mientras que en la voluntaria las 10 pruebas se evalúan por ejecución y dificultad.

También se toma en cuenta el tiempo real en que el atleta ha pasado en el aire. Esto se suma a la puntuación de dificultad y ejecución de ambas rutinas.

Los ocho competidores con más puntos avanzan a la final en donde es una rutina voluntaria marcada por dificultad, ejecución y tiempo de vuelo.