Por: Oscar Clériga

Carolina del Norte es un lugar que de inmediato asocia el nombre de Michael Jordan y el mundo de los deportes, pero sobre todo que se trata de una tierra con varios portentos de atletas a lo largo de la historia, tal es el caso de Donald Schollander.

El nadador nacido el 30 de abril de 1946 se ganó el apodo de ‘Golden Boy’ por su impactante e histórica participación en los Juegos Olímpicos de Tokyo 1964 al ganar cuatro medallas de oro.

Los sueños del pequeño Donald mejor conocido como Don eran ser una estrella en la NFL, jugar fútbol americano dividía sus días, estudiar y jugar con el balón; pero el destino le puso una vereda con dirección al agua.

Demostró que ese elemento era su lugar natural, se convirtió en el primer ser humano en nadar los 200 metros por debajo de la barrera de los dos minutos (1:58.4), su capacidad física lo llevó a ser su mismo rival, a lo largo de 1963 y 1969 Don rompió su propia marca mundial en nueve ocasiones.

Pero centremos el recuerdo del ‘Golden Boy’ en 1964, sin duda era marcado como favorito, sus conquistas previo a los Juegos lo colocarón en el sitio de figura a seguir y una vez más Don sorprendió al mundo, convirtiéndose en el primero en ganar cuatro medallas de oro en la natación en una sola justa olímpica.

Schollander conquistó los 100 y 400 metros libres, así como los relevos 4×100 y 4×200. Cabe destacar que en los 400m implantó marca mundial (4:12:2) y en los 100m récord olímpico (53.4).

Pero, ¿qué pasó con los 200 metros?, el programa olímpico de Tokyo 64 no incluyó los 200 metros libres.

El aura de Schollander llegó a México 1968 y se colgó la medalla de plata en los 200m libres fue superado por Michael Wenden.

Donald Schollander fue dominante, era versátil, se imponía en los momentos de alta presión. A 57 años de distancia merece ser reconocida su grandeza, por momentos el tiempo parece cooperar en hacerlo una estrella olvidada.