Por: Oscar Clériga

Diana Yorgova y Nikola Prodanov
La saltadora de longitud y el gimnasta se casaron en la Villa Olímpica | Olympics

El 23 de octubre de 1964, penúltimo día de los Juegos Olímpicos Tokyo 1964, ocurrió una boda en el lugar más singular del mundo: la Villa Olímpica. Diana Yorgova y Nikola Prodanov, de Bulgaria, pasaron a la historia como la primera boda en plena justa veraniega.

Diana Yorgova y su prometido Nikola Prodanov decidieron estando en Tokio, hacer la compra de sus anillos de boda. Su plan era celebrar su gran día después de la graduación de la Universidad de Sofía en el cumpleaños de Nikola en mayo de 1965.  

Al tratarse de una actividad ajena a los Juegos y ante los reglamentos de Bulgaria, la pareja debió visitar al embajador de Bulgaria, Christo Zdravchev, para informar el motivo de su salida de la Villa Olímpica por cuestiones personales. Registros de la época relatan que en cuanto el embajador vio los anillos, sacó una botella de vino y brindó por el futuro de la pareja.  

Aunque la emoción no quedó en esa botella, ni en ese cuarto, el embajador fue más comunicativo e informó a los miembros del Comité Organizador de Tokyo 64, quienes le solicitaron a Zdravchev pidiera a Prodanov y Yorgova cambiar sus planes.  

Un día más tarde, el embajador dio la noticia a la joven pareja búlgara, algo que sin duda parecía un cuento de hadas. Japón se volcó para organizar la boda.  

Yorgova en diferentes ocasiones compartió entre lágrimas su historia. “Por primera vez en mi vida, me peinaron y me hicieron las uñas. Cuando vi y me puse el vestido, era el más bonito, de encaje blanco; por supuesto Nikola se puso el primer esmoquin en su vida”. Sin duda como el príncipe y la princesa de un cuento de hadas.  

Era el 23 de octubre de 1964, Prodanov y Yorgova compartieron su boda con diplomáticos, organizadores, administradores y atletas. Por supuesto también estuvo presente la prensa de todo el mundo.  

Celebrada en el Club Internacional de la Villa Olímpica Yoyogi en medio de arreglos tradicionales de Japón, además de los omnipresentes anillos olímpicos de fondo, Prodanov y Yorgova hicieron su juramento de lealtad con la bandera olímpica y un enorme poster de la llama olímpica.  

Yorgova y Prodanov
Yorgova y Prodanov posando en la Villa Olímpica Yoyogi | Olympics

Los japoneses consideraron todo, cada detalle, hasta una breve luna de miel, ya que después de la ceremonia, la pareja fue llevada al nuevo tren bala para disfrutar de una noche de luna de miel en Kioto y regresar a Tokio la mañana siguiente y así formar parte de la Ceremonia de Clausura.  

Diana Yorgova era especialista en el salto de longitud, mientras que Nikola Prodanov era una estrella de la gimnasia artística.