Por: Oscar Clériga

Las relaciones entre los anfitriones con los chinos se tensaron en plena justa
Los juegos se desarrollaban, mientras China desarrollaba pruebas nucleares. | Getty Images

Los Juegos Olímpicos de Tokyo 1964 fueron programados en el mes de octubre para evitar el impacto de un tifón en los meses de julio y agosto, pero las tensas relaciones entre China y Japón tuvieron un capítulo durante la justa; afortunadamente lejos del deporte pero si en el corazón de la relación entre ambas naciones.

Tokyo 1964 vivía su séptimo día de competencias y pese a la tregua existente por la celebración de los juegos, el gobierno Chino no respetó el acuerdo y el 16 de octubre de 1964 hizo su primera prueba en la historia de un arma nuclear.

La bomba, denominada “596” era un proyecto de la República Popular de China, nombrado de esa forma por ser autorizado y desarrollado desde junio (sexto mes) de 1959.

El sitio de las pruebas nucleares fue Lop Nor localizado entre el desierto de Taklamakán y el desierto de Gobi, al sur de las montañas Kuruktag, al noreste de China. Históricamente era un gran lago que hoy está totalmente seco, de tal forma que en la actualidad es conocido como el desierto de Lop.

Los acuerdos no se respetaron, al grado que los organismos de inteligencia de Estados Unidos también fueron sorprendidos por la prueba china de 1964. Todo indicaba que la prueba se realizaría a finales del año o incluso hasta 1965.

La primera bomba atómica china se trataba de un arma de implosión pese a utilizar uranio-235. Cabe destacar que en aquellos años no existía aún la tecnología de producción de plutonio. La prueba tuvo un rendimiento de 22 kilotones.

China se las arregló para hacer su prueba en pleno desarrollo de los Juegos Olímpicos Tokyo 1964, un hecho que marcó las relaciones entre Japón y China.