Por: Oscar Clériga

Atletismo en Juegos Olímpicos
Frederick Hansen se hizo de un nombre de respeto en el Atletismo

Uno de los 350 atletas estadounidenses que participaron en los Juegos Olímpicos Tokyo 1964 fue Frederick Morgan Hansen, mejor conocido simplemente como Fred. Actualmente a sus 80 años de edad vive en su querido Texas, donde es dentista.  

La gloria olímpica le llegó en el salto con pértiga, pero además Hansen compitió en el salto de longitud. Tras su carrera atlética, se convirtió en un ávido golfista e incluso jugó en el campeonato de golf amateur estadounidense de 1980, pero sin duda, su legado fue más allá de solo su vida como atleta. Se convirtió en entrenador en Houston y eso lo llevó a ser entronizado al Salón de la Fama de los Entrenadores de Atletismo de Texas, como parte de la Clase de 2016.

Frederick Morgan “Fred” Hansen nació el 29 de diciembre de 1940 en Cuero, Texas, se graduó en 1963 de la Universidad Rice, ostentó el récord del mundo en el salto con pértiga durante casi 2 años; la primera vez lo estableció con marca de 5.23 m el 13 de junio de 1964 y posteriormente mejoró su registro con 5.28 m el 25 de julio de 1964 en el encuentro dual Estados Unidos vs. URSS celebrado en Los Angeles.

Vayamos a los olímpicos de Tokyo 1964, donde en la final el único representante de los Estados Unidos era Hansen, que en ese momento ostentaba el récord mundial, al igual que su más cercano competidor, el decatleta C. K. Yang, de China

Hansen elevó a 5 metros el standard ese día tan solo en su primer intento, pero también lo hicieron tres alemanes. Aunque Hansen elevó la marca a 5.10 fue entonces que solo Wolfgang Reinhardt lo pudo seguir, pese a que Hansen falló sus dos primeros intentos, pero también Reinhardt.

Fue en el tercer intento que Hansen alcanzó la marca y Reinhart no lo hizo, quedándose el oro en las manos de Fred.

Para cerrar cabe destacar que Hansen ha sido de los medallistas olímpicos en Estados Unidos que más ha trabajado con los jóvenes en Texas, su inmortalidad en el Salón de la Fama es aún más grande que la medalla lograda en Tokyo. A sus 80 años de edad y entre dientes y muelas espera ver la edición Tokyo 2020.