Por: Gabriela Mendoza

México define sus plazas olímpicas
Yahel Castillo y Juan Celaya | Imago7La final se llevó a cabo en el CNAR

El clavadista mexicano Juan Celaya no clasificó a los Juegos Olímpicos de Rio 2016, pero eso le permitió aprovechar una beca en la Universidad de Louisiana la que incluso le dio mejores oportunidades y condiciones para forjarse en el trampolín 3 metros y para poder debutar en Tokyo 2020, en la búsqueda del podio junto a Yahel Castillo.

“Mis clavados todavía no estaban lo suficientemente pulidos para darles pelea a un Rommel más joven, a Yahel Castillo. En Monterrey cuando yo estaba entrenando no teníamos un preparador físico, a alguien que nos llevara un programa de pesas durante todo el año, acá llegué, teníamos preparador físico, terapista”.

Juan practicó fútbol americano, soccer y natación, pero a los siete años inició en los clavados al emular a su hermana Ana, y desde entonces empezó su historia.

“Mi papá jugaba con la Universidad Autónoma de Nuevo León, en la Uni fue campeón de fútbol americano. Decidí clavados y a mi papá creo que se le partió el corazón, por qué no quieres seguir en el futbol americano, seguro?”.

El regiomontano le prometió a su mamá el combinar una licenciatura y continuar en el alto rendimiento, por lo cual se graduará en mayo del próximo año como ingeniero civil y con dos especialidades.

“Todavía no me van a ver ejerciendo cómo ingeniero civil, mi meta son tres ciclos olímpicos hasta Los Angeles 2028, ya después de ahí veremos qué pasa. Si voy a ser bueno en clavados también quiero ser bueno en el deporte, también quiero ser buen hijo, buena persona”.