Laurel Hubbard
Laurel Hubbard será la primera deportista transgénero en unos Juegos Olímpicos | Getty

Laurel Hubbard, especialista en la disciplina de levantamiento de pesas, hará historia en los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020. La neozelandesa se convertirá en la primera deportista transgénero en competir en una cita olímpica, después de que el cambio en los criterios de clasificación para Tokio en esta disciplina (necesarios porque se han perdido muchas competencia por la pandemia de coronavirus) le haya permitido lograr el billete por ranking. Se encuentra a expensas, sin embargo, de la confirmación de la plaza por parte de su federación nacional.

Así Hubbard, que ganó la plata en el Mundial de 2017 y fue sexta en el de 2019 tras una grave lesión en el codo que amenazó su continuidad en el deporte, abrirá el camino a otros muchos deportistas transgénero. Aunque el debate está servido entre aquellos que creen que se trata de un paso adelante en la igualdad de derechos entre un deportista trans y otro que no lo es y los que piensan que pueden tener una ventaja competitiva.

Hay que recordar que, según las directrices del COI de 2015, los deportistas que hacen la transición de hombre a mujer pueden competir en categoría femenil sin necesidad de cirugía para extirpar sus testículos, siempre que su nivel total de testosterona se mantenga por debajo de 10 nanomoles por litro durante al menos 12 meses, una regla que asumió también la Federación Internacional de halterofilia.

Sin embargo, otros artículos científicos han demostrado que las personas que han pasado por la pubertad masculina conservan ventajas significativas en cuanto a poder y fuerza incluso después de tomar medicamentos para suprimir sus niveles de testosterona.

Hubbard realizó su transición en 2012. Fue a partir de entonces cuando comenzó a conseguir resultados relevantes a nivel internacional Por ejemplo, los títulos de campeona de Oceanía en 2017 (+90 kilos) con 273 kilos y 2019 (+87 kilos), con 268.