Por: Gabriela Mendoza

Natación
Liliana Ibáñez junto a su entrenador Ricardo Marmolejo | Cortesía

La nadadora mexicana, Liliana Ibáñez, buscará a finales de junio en Las Bahamas, la marca en los 50 y 100 metros libres para los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020, en el cierre de los clasificatorios para la justa olímpica. La mexicana recientemente cambió de entrenador y espera competir en sus terceros Juegos y por primera ocasión en una final en esta cita.

“Estoy muy enfocada en ir a Tokio, yo no me descarto, me he sentido muy bien en los entrenamientos, me he sentido como cohete hacia arriba, siento que voy mejorando, ese es el proceso que sigue seguir mejorando esa fase competitiva porque no competí en tres años es mucho”.

Liliana dejó de trabajar con el entrenador australiano Brett Hawke, creador de medallistas olímpicos y desde hace dos semanas está bajo la guía de Ricardo Marmolejo, con quien ya planificó competir la próxima semana como fogueo en Los Angeles.

“Se me hace un condicionante por parte de la Conade que si en esta competencia de Florida no daba la marca B, se me haría un reajuste en mis apoyos al regresar y no cumplo. Con esta condicionante y sin cumplir con la marca B, más los reajustes que realiza o realizará la Conade, pues ya no se le puede pagar”.

La celayense tuvo un ciclo olímpico complicado al no competir en los Juegos Panamericanos de Lima 2019 por una lesión, dos operaciones en la rodilla y un hombro, además de un año de afectaciones por la pandemia.

“Lo voy a intentar hasta el final, yo creo en mi talento, pero también yo soy muy consciente de todo lo que ha pasado, la pandemia, estuve sin alberca mucho tiempo, las lesiones no ha sido un camino fácil, ha sido de los caminos más atropellados, pero de los que más he aprendido, ahorita me siento muy bien, yo no me descarto”.