Martha Del Valle cumplirá su sueño en los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020. Foto: CONADE

El sueño de ir a unos Juegos Olímpicos la llevó a salir de México para buscar alcanzar su meta. Hoy, aquella ilusión que la inspiró y orilló a alejarse del país, ya es toda una realidad, pues Martha Fernanda Del Valle Quirarte estará en Tokyo 2020 en la modalidad de adiestramiento.

Desde hace dos años y medio, la hidalguense dejó el calor de su hogar para acercarse al fogueo internacional, impulsada por la pasión que siente por los caballos desde hace 28 años, 14 de ellos dedicados al adiestramiento a lomos de Beduino Lam, equino que la acompañará en su primera justa veraniega en tierras asiáticas.

“Esta clasificación llega en un momento muy bueno para mí. Empecé a montar a los cinco años y los caballos siempre han formado parte de mi vida. Salí de México porque estoy atrás de un sueño, tenía claro que no sabía cuándo iba a regresar, salí buscando esa clasificación y con la idea que tenía que estar fuera de mi país porque desgraciadamente ahí estamos todavía muy limitados para competencias internacionales y, para poder clasificar y prepararse para eventos de esta magnitud, tenía que irme, aunque extrañara a mi familia, mi casa y mi gente”, relató Martha Del Valle.

La atleta, quien se encuentra en Portugal, tras tener actividad en Alemania y Wellington, ganó el boleto a Tokyo 2020 desde hace más de un año. Sin embargo, no tenía su lugar seguro en la justa, pues al tratarse de una disciplina que otorga los lugares a través del ranking, no podía darse el lujo de relajarse, pues alguien más podría rebasarla, motivo por el cual asegura han valdio la pena cada uno de los sacrificios hechos.

“Estoy muy contenta. Había logrado los porcentajes que necesitaba y mi clasificación desde antes de la pandemia, pero cuando ésta se atravesó sentí incertidumbre porque no sabíamos bien si era posible mantener al caballo en forma o si yo iba a poder mantener el lugar; ahora sí estamos cada vez más cerca.

“En un año podían pasar muchas cosas y pensaba que debía mantener a mi caballo sano, en forma, motivado, es todo un reto adaptar el entrenamiento cuando ya estábamos a tres meses de los juegos, pero al final la vida, Dios, deciden lo que tiene que ser”, apuntó.

Hoy, la incertidumbre ha quedado atrás y Martha Del Valle, de la mano de su entrenador Miguel Ralao y con la compañía de su fiel caballo Beduino Lam, se reporta lista para Tokyo 2020: “Me siento mejor preparada que hace un año, con más experiencia. Iré con mucha más seguridad a los Juegos Olímpicos”, finalizó la clasificada número 216 del ranking mundial de doma de la Federación Ecuestre Internacional (FEI).