Juegos Olímpicos
El atentado de Septiembre Negro es uno de los momentos más complicados en la historia de los Juegos | AP

Las autoridades de Japón anunciaron este jueves el inicio de un nuevo estado de emergencia en Tokio, ante el aumento en el número de casos de Covid-19. El primer ministro del país asiático, Yoshihide Suga, dio a conocer que la medida estará vigente a partir del próximo lunes 12 de julio y terminará el 22 de agosto, es decir, durante los Juegos Olímpicos Tokyo 2020.

Al tiempo que se dio esta noticia, se confirmó que todas las pruebas se llevarán a cabo a puerta cerrada, por lo que no se permitirá la entrada a los aficionados y no se espera que la justa veraniega sea cancelada, aunque se trata de un momento muy complicado para la organización de los Juegos Olímpicos. A continuación, repasamos aquellas ocasiones en las que se puso en riesgo la realización de los Juegos u opacaron el espíritu de los mismos.

Las únicas cancelaciones: Primera y Segunda Guerra Mundial

Los Juegos Olímpicos han sido cancelados de manera definitiva solo en tres ocasiones: Berlin 1916, Helsinki 1940 y Londres 1944. Esto debido a los peores conflictos bélicos en la historia de la humanidad, la Primera y Segunda Guerra Mundial. Desde entonces, la edición de Tokyo 2020 fue la única que estuvo cerca de no celebrarse, aunque finalmente se llevará a cabo dentro de pocos días. 

México 1968: países amagan con retirarse

Inauguración de los Juegos Olímpicos de México 68 | AP

El 12 de octubre de 1968, 10 días después de la masacre de estudiantes en la Plaza de Tlatelolco, se inauguraron los Juegos Olímpicos en México. Sin embargo, antes del inicio de las competiciones, algunos países europeos se plantearon la posibilidad de abandonar la justa. Esto hubiera sido un gran golpe para la organización y habría puesto en predicamento la realización del evento. No obstante, las autoridades mexicanas convencieron a las naciones inconformes de participar en las competencias.

Los atentados de 1972 y 1996

Otros episodios tristes en la historia de la humanidad y de los Juegos Olímpicos ocurrieron en las ediciones de Munich 1972 y Atlanta 1996. En la capital alemana, se vivió la terrible masacre de Múnich, en la que 11 atletas de la delegación israelí fueron secuestrados y posteriormente asesinados por miembros del grupo terrorista ‘Septiembre Negro’.

Pese a la conmoción, el entonces presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Avery Brundage, anunció que las competiciones debían reanudarse luego de haber sido suspendidas por 36 horas.

En Atlanta, Estados Unidos, una bomba explotó en el Centennial Olympic Park el 27 de julio de 1996. El saldo fue de dos personas fallecidas y 111 heridos. El autor del ataque fue Eric Robert Rudolph, un fanático radical que estaba en contra del aborto, la homosexualidad y el socialismo. Los juegos fueron aplazados únicamente por 24 horas.

Los boicots: África, Estados Unidos, la URSS y Corea del Norte

En 1976 algunas naciones africanas pidieron al COI excluir de los próximos Juegos Olímpicos a Nueva Zelanda, luego de que esta última disputara un partido de Rugby ante Sudáfrica, país que estaba vetado de las competencias olímpicas por su política racista. Ante la negativa de las autoridades de dejar fuera al país de Oceanía, 32 gobiernos del continente africano rechazaron la invitación a los juegos de Montreal.

Boicot en los Juegos Olímpicos de Moscú 1980 | AP

Otro boicot ocurrió en 1980, cuando el presidente de los Estados Unidos, Jimmy Carter, no permitió que los atletas de su país compitieran en los Juegos de Moscú. La decisión fue tomada debido a las operaciones militares de la Unión Soviética en Afganistán. Junto a Estados Unidos, más de 50 países declinaron participar en la justa.

El rechazo estadounidense fue devuelto por la Unión Soviética en Los Angeles 1984, cuando 18 naciones, entre ellas la URSS, se abstuvieron de participar en el evento llevado a cabo en territorio norteamericano.

El último boicot a unos Juegos Olímpicos se presentó hace 32 años en Corea del Sur, cuando Corea del Norte decidió no acudir a la justa de Seul 1988. El COI no permitió que el evento fuera organizado por ambas naciones, por lo que los del norte prefirieron no participar en aquella ocasión. Solo cuatro países se sumaron al boicot.