Monica Puig
Mónica Puig confiesa lo que sufrió tras conseguir el éxito en los Juegos Olímpicos de Rio 2016. | IG: @monicaace93

La tenista puertorriqueña Mónica Puig, quien en los Juegos Olímpicos de Rio 2016 le dio la primera medalla de oro a su país, confesó en entrevista para el podcast del Olympic Channel que, luego de disfrutar de la gloria olímpica, padeció una severa depresión producto de las adversidades que sobrevinieron tras generar grandes expectativas sobre un futuro inmediato brillante.

“Mi vida cambió radicalmente, principalmente siendo de una país tan chiquito. Me puse muy triste porque yo pensaba que, después de la medalla, iba a sobresalir, que todo iba a ser color de rosa, pero la vida nunca es así, a veces la vida te da un puño y tú te tienes que levantar y seguir hacia adelante”, dijo la caribeña.

Mónica Puig, tenista de Puerto Rico.

Para sorpresa de todos, incluso de ella misma, Mónica superó en aquellas Olimpiadas a tenistas que posteriormente se convirtieron en referentes mundiales, por lo que el colectivo comenzó a demandarle más éxitos, pero las lesiones y bajones de juego aparecieron y aquellos pronósticos empezaron a jugar en su contra.

“Honestamente no (creía en sí misma). Había tenido un buen año hasta ese punto. Estar 36-34 del mundo, estaba jugando muy buen tenis ese año, pero nunca me había imaginado ganar algo así de grande. Quizá un torneo más chiquito sí, pero creo que después de que le gané a Garbiñe (Muguruza), en esa ronda -creo que fue tercera-, ahí de verdad empecé a creer que podría hacer algo grande en el torneo.

“Todo fue, en mi opinión, todas las expectativas de otra gente, expectativas del público, de mensajes que recibía que no eran lo más lindo. Yo esperaba ganar mucho, pero las cosas se me complicaron mucho”, añadió la nacida en San Juan.

Mónica Puig, medallista en Rio 2016.

Luego del profundo golpe emocional que representó no mantenerse en lo más alto del tenis mundial tras Rio 2016, Mónica Puig revela que tuvo que trabajar profundamente en el ámbito emocional, incluso acudiendo con muchos profesionales de la psicología para poder abrirse, lo cual ahora le ha representado una solución para estar convencida de que seguirá peleando por seguir destacando.

“Yo no soy el tipo de persona que le gusta hablar por mucho tiempo de sus problemas. Prefiero mantenerlo todo adentro, pero me di cuenta que eso no ayuda, y si me quedo callada y no digo nada, pues eso me afecta de una manera más negativa que positiva, así que tuve que hablar, de decir todas las cosas, cómo me sentí después de Rio 2016, de la presión y todas esas cosas y ese buen un paso de madurez en mi vida porque, poder abrirme y hablar de estas cosas fue un paso grande hacia adelante, y por eso me siento como me siento hoy en día, que no me da miedo de admitir lo que me pasó y admitir que las cosas no me fueron bien, pero también decir que salí de ese momento oscuro y que hoy en día estoy viviendo una vida más sana y feliz”, concluyó.