Por: Óscar Cleriga

Carros de fuego
Cinema Olímpico | Marca Claro

Mientras inicias la lectura tu mente se colma con las notas de Vangelis y la música ganadora del premio Oscar en 1981 a la mejor banda sonora, se trata de una oda a la sangre, sudor y lágrimas de los atletas en competición.

Si bien este ‘Cinema-Olímpico’ cumple con ser ‘Partitura Olímpica’ sin duda nos habla de la perfección alcanzada por la cinta que narra la historia de dos corredores británicos, uno devoto cristiano y el otro judío, misma que se llevo cuatro estatuillas, incluida la de mejor película.  

Se trata de una historial real que gira en torno a Harold Abrahams y Eric Liddell quienes se preparan para ir a Paris 1924, la justa olímpica; Eric es un cristiano evangélico de Escocia nacido en China pero volvió a Escocia para estudiar y practicar deportes. Su carisma es excepcional pero no tanto como su humildad, conocido por todos y accesible para todos.

Harold no cuenta con la aceptación de los ingleses por ser judío, lo cual provocó en su personalidad un complejo de inferioridad social, agravado por su sensibilidad natural, mismas que supera a través del deporte, ser un corredor excepcional fue su forma de crecer y desarrollarse.

Liddell compitió en los 200 (bronce) y en los 400 metros sorprendió al mundo ganando la medalla de oro e implantar en aquel entonces marca olímpica. Además renunció a correr los 100 metros (su mejor prueba) al enterarse en el último momento de que las eliminatorias se celebrarían en domingo, y competir en ese dia iba en contra de sus creencias religiosas.

Abrahams conquistó los 100m ante el asombro de la multitud que llenó el estadio de Colombes, Harold derrotó al campeón olímpico de 1920, Charlie Paddock. 

Eric Henry Liddell falleció a la edad de 43 años en la China ocupada tras la Segunda Guerra Mundial, el 21 de febrero de 1945.

Harold Maurice Abrahams falleció el 14 de enero de 1978 a los 78 años de edad en Enfield.

La idea de Vangelis al componer la música de Carros de Fuego como también se castellanizó el título de la cinta es, la lucha interior de cada persona en su día a dia sin importar a que se dedique, cada nota nos lleva por los sentimientos de superación, trabajo, retos y metas.

El título Chariots of Fire (Carruajes de Fuego) viene de un verso de ‘Jerusalem’, poema de William Blake que es también un himno británico, el cual reza:

“Bring me my Bow of burning gold; Bring me my Arrows of desire, Bring me my Spear: O clouds unfold, Bring me my Chariot of Fire!”  

Sin duda, no existe Olimpo sin Carruajes de Fuego.