Por: Gabriela Mendoza

Osmar Olvera
Osmar Olvera y su entrenadora Ma Jin | COM

Osmar Olvera heredó el gusto por el deporte porque su mamá fue gimnasta y su papá jugador del equipo campeón de Águilas Blancas en 1992, por ello lo apoyaron para convertirse en clavadista con la promesa de ser el primer mexicano que le gana a los chinos en unos Juegos Olímpicos y tendrá la oportunidad de conseguirlo en Tokyo 2020.

“En Juegos Olímpicos siempre pasa lo inesperado, no gana el favorito, hay una sorpresa y yo quiero ser esa sorpresa obviamente, pero voy a disfrutar y a dar lo mejor de mí. El objetivo es estar en el Top seis y cualquier cosa puede pasar, son Juegos Olímpicos. Más que una sorpresa es algo que estuve trabajando que luché por ello, yo sabía que podía ganar, lo había trabajado como nadie desde que inició la pandemia”.

Osmar estará concentrado en el CNAR para pulir las ejecuciones que le permitieron ir en los últimos años a las Series Mundiales y Campeonatos Mundiales Juveniles en donde ha impresionado con su talento.

“Tengo dos clavados con mucho grado de dificultad que son cuatro y media al frente que valen 3.8 y dos y media al frente con tres giros que vale 3.9, creo que en ese sentido de mis clavados y de grado voy muy bien”.

Osmar tomó en serio los clavados a los nueve años, pero gracias a su talento y a qué brilló en la Serie Mundial de 2017, llamó la atención de Canadá, que le ofreció irse con ellos para representarlos al igual que su entrenador de ese entonces Adair Mata.

“A mi entrenador Adair Mata le ofrecen trabajo en Canadá, él se va, la idea era irme yo con él, pero por circunstancias no se pudo y por recomendaciones llegué con Ma Jin y me aceptó en su equipo”.

El clavadista tiene 17 años y debutará en Tokio en el trampolín 3m. individual, tras vencer en el control técnico a experimentados saltarines gracias a que se formó en la escuela de Iván Bautista, pero se pulió y perfeccionó con Ma Jin.

Sergio Olvera, padre de Osmar, afirmó: “Gracias a Dios que ya cumplió su sueño, le dije ahora a ver si es cierto que vas a ganarle a los chinos porque eso viene diciendo desde chiquito, y eso fue para que convenciera a su mamá para que lo dejara irse a Guadalajara”.

El capitalino no solo lucha en cada competencia, también lo ha hecho junto a sus padres al buscar apoyo económico para ir al Mundial Juvenil de Ucrania 2018, gracias a que una empresa de inversiones confió en su talento para obtener el bronce.

“Esa vez que boteamos, él se fue con una fijación que iba a ser el único que iba a regresar con medalla. Todo lo que sufrimos y movimos para conseguir, les voy a dar un premio a los que me ayudaron”, concluyó su padre.