¿Qué pasaría si un atleta da positivo a Covid-19 en Tokyo 2020? Foto: Reuters

El Comité Olímpico Internacional, en colaboración con las Federaciones Deportivas, dieron a conocer el llamado Reglamento Específico por Disciplina (SSR por sus siglas en inglés), el cual es un plan de contingencia que considera los distintos escenarios a tomar en cuenta para determinar la manera de cómo se gestionará la situación en caso de que algún participante resulte positivo por COVID-19 durante la realización de los Juegos Olímpicos Tokyo 2020.

Dichos lineamientos se basan en los criterios establecidos el pasado mes de junio durante la reunión de la Comisión Ejecutiva del COI, en la que se fijaron tres principios fundamentales para dar coherencia en todas las disciplinas.

En principio de cuentas, ningún deportista, ya sea en pruebas individuales o por equipos, podrá ser designado como “Descalificado” por razones de COVID-19, y a cambio se utilizará la leyenda “No Comenzó” (DNS) o similar específica de cada disciplina que señale que no podrán participar.

Asimismo, se respetará el resultado mínimo de acuerdo a la fase de la competencia en la que se tenga participación, mientras que cuando sea posible, el lugar de un deportista o equipo que no pueda competir será ocupado por el siguiente elegible.

La aplicación de las medidas estará sujeta a las circunstancias individuales con base al momento en el que se confirmen los casos positivos y con el objetivo de que todas las partes interesadas estén preparadas para ejecutarlas sin afectar la competición.

El COI ha publicado los lineamientos particulares en la materia para cada uno de los deportes del calendario olímpico y las 33 federaciones que lo integran, en directrices que se han convertido en una de las prioridades por parte del Comité Organizador de Tokyo 2020 para llevar a buen puerto la realización de la justa veraniega.

Ante el incremento de casos diarios en la capital japonesa, las autoridades locales decidieron implementar por cuarta ocasión el estado de emergencia a partir del 12 de julio y hasta el 22 de agosto, lo que abarca toda la celebración de los Juegos Olímpicos, lo que derivó en la decisión de no permitir la asistencia de espectadores en la ciudad de Tokio, medida que por lo pronto también se extendió a las prefecturas de Hokkaido y Fukushima, subsedes del certamen.

Por lo pronto, sólo las regiones de Miyagi, Ibaraki y Shizuoka se mantienen con posibilidades de recibir público; a la espera de que las autoridades no den marcha atrás en la medida y se sumen al cierre total de espectadores como en el resto de los escenarios olímpicos.