Orgulloso abanderado de la delegación mexicana
Pacheco Marrufo diría adiós a su carrera deportiva tras la justa nipona | Imago7

Por: Gabriela Mendoza

Al clavadista Rommel Pacheco le falta la medalla olímpica en su palmarés y desea obtenerla en Tokyo 2020 en el trampolín 3 metros individual para cerrar con broche de oro los 26 años de trayectoria deportiva en su cuarta justa veraniega, a la cual tendrá el plus de ir en calidad de abanderado de la delegación mexicana.

Me encantaría despedirme con la medalla en Tokio, concluir el ciclo con ella, independientemente el resultado que obtenga me voy satisfecho y feliz con todo lo realizado en mi carrera deportiva. Es un honor, un orgullo el ser abanderado, el compartir este mérito junto con Gaby (López) que con ella estuve en la inauguración de hace cinco años en Río. Son por méritos deportivos, pero también va más allá de lo deportivo, el ser un buen deportista fuera y dentro de la piscina”, dijo a MARCA Claro.

Pacheco Marrufo aseguró que tuvo un ciclo olímpico complicado con altas y bajas porque no fue a los Juegos Panamericanos de Lima 2019, pero nunca pensó en retirarse porque sabía que su talento lo llevaría a cumplir nuevamente sus metas y pendientes que tiene por lograr en el deporte ya que en su momento logró el boleto para México en el Mundial de Gwangju.

“Hace unos meses el escenario se veía complicado para mí por muchas circunstancias, que me sobrepuse. Estoy contento con lo hecho y seguir haciendo equipo con todas las personas que me han ayudado a llegar hasta aquí; sé que si gano no es un triunfo propio, es de mucha gente. Soy un incansable luchador y defensor de los derechos de mi deporte y de mis objetivos, pero sí veía una posibilidad de estar fuera de Juegos Olímpicos como lo fue para los Panamericanos“, reveló.

Rommel ha ganado tres medallas mundiales, además de ser multimedallista panamericano y centroamericano, pero en Tokio será el sexto clavadista que será abanderado en una justa olímpica, aunque Joaquín Capilla y Fernando Platas lo hicieron en dos ocasiones en esta distinción.

“El deporte y los clavados los hago por gusto y pasión, quiero despedirme bien de este deporte, estoy pleno, estoy feliz y lo que tengo que hacer rumbo a Tokio es solo cuidar estar lejos de las lesiones, mantenerme en la parte psicológica porque es la clave para la medalla”, aseveró el clavadista de 34 años.

Hace unos días, Rommel fue el segundo mejor clavadista del control técnico de la Federación Mexicana de Natación, por lo cual se dijo contento porque se respetaron los resultados de este evento para conformar la lista de clavadistas que irán a Tokyo 2020 para culminar este ciclo en el que tuvo que reinventarse por la pandemia y entrenar en su casa.

En el control demostré que el pase debía ser mío, no niego que también quería ir en sincronizados porque ahí está la posibilidad de las medallas, aunque la gente vio que fueron favorecidos otros donde no debió ser porque al final no es favorecer en México sino es buscar quién es la mejor pareja para representar a nuestro país y ganar medalla”, concluyó.