Las ruinas de la antigua ciudad griega de Olimpia volvieron a recibir la ceremonia de encendido de la Llama Olímpica, misma que será entregada a Beijing, sede de los Juegos Olímpicos de Invierno.

El acto simbólico se realizó entre medidas de prevención de contagios de Covid-19 como lo fueron la presencia de contadas figuras del Olimpismo como el presidente del COI, Thomas Bach, su homóloga de Grecia, Katerina Sakelaropulu, el vicepresidente del Comité Olímpico chino, Yu Zaiqing, la actriz Xanthí Yeoryíu y los dos primeros portadores del fuego olímpico.

De igual manera, para evitar aglomeraciones y posibles contagios, el recorrido que la Llama Olímpica realizaba por toda Grecia fue cancelado y solo se realizará la entrega del fuego a China en el Estadio Panatinaico de Atenas, lugar donde se llevaron a cabo los primeros Juegos Olímpicos Modernos.

Tras el izado de las banderas olímpica, griega y china, Yeoryíu en el papel de Gran Sacerdotisa, inició el ritual con la plegaria al Dios del Sol, Apolo. A su vez, le entregó la llama a Yannis Andoníu, primer portador que la llevó hasta el monumento a Pierre de Coubertin, donde la entregó a Li Jiajun, segunda portadora y poseedora de cinco metales olímpicos de invierno.

A continuación, llegaron los discursos. Thomas Bach llamó a la unidad y a olvidar las diferencias:

“Los Juegos siempre tienen que estar por encima de todos los conflictos… en un terreno político neutral, solo así pueden estar por encima de las diferencias políticas que hubo en la antigüedad y siguen existiendo. Los Juegos son universales y unen a toda la humanidad”.

Por último, el vicepresidente del comité olímpico chino, Yu Zaiqing, reiteró que los Juegos Olímpicos de Invierno de Beijing 2022 serán un evento seguro, además de históricos pues dicha ciudad será la primera en albergar las dos ediciones de los Juegos (tanto de invierno, como de verano).

Fotos: Reuters