Por: AP/Redacción MARCA Claro

Simone Biles
Simone Biles buscará hacer historia en Tokyo 2020 | AP

Simone Biles está muy atenta a toda la presión que la rodea y no se esconde ante ella, sino todo lo contrario. Más bien le abre las puertas. Simplemente en el detalle que ocupa en las lentejuelas con la imagen de una cabra que ocasionalmente ha lucido en sus mallas de competencia.

El símbolo -una manera coloquial de referirse al acrónimo de “la más grande”, GOAT, que significa Greatest Of All Time, en inglés- alude a su condición de la gimnasta más talentosa del planeta y las enormes expectativas que se esperan de ella.

Se trata de un delicado equilibrio, uno que captará la atención global cuando la estadounidense de 24 años salga a escena en Tokio. Sin presión. Lo único que tiene que hacer es superar su sublime actuación en Río de Janeiro, donde ganó cinco medallas (cuatro de oro) y entró al panteón de realezas olímpicas, donde están Michael Phelps, Usain Bolt y Nadia Comaneci.

Es un techo tremendo, pero lo que se espera de ella es poco al compararse con lo que Biles se exige. Eso explica por qué se puso a llorar en el torneo clasificatorio de Estados Unidos, cuando una mala noche en las finales le dejó frustrada y furiosa.

“Cualquier cosa que no sea mi mejor forma me saca de quicio”, dijo Biles.

Esa motivación por la excelencia es lo que llevó a Biles de vuelta al gimnasio tras tomarse un año de descanso luego de su notable actuación en Brasil. Sus nuevos entrenadores, Laurent y Cecille Landi, le ayudaron a elaborar un plan de trabajo que no se limitó a recuperar las habilidades que le permitieron ser la mujer del mundo, sino consolidarse.

La gimnasta reveló una serie de audaces elementos a su rutina en los últimos cuatro y el más reciente, el Yurchenko, un salto doble mortal y que previamente sólo había sido ejecutado por hombres en competiciones internacionales, podría ser el próximo que lleve su nombre en el Código de Puntos del deportes si logra completarlo en Japón.

Biles sabe de su influencia. No se metió en la gimnasia sólo para ser una fuente e inspiración. Pero no elude a la responsabilidad.

“Cuando alguien compite en busca de la perfección y mostrando sus habilidades, ello anima a otros atletas a entender que es posible y que ellos también pueden hacerlo”, dijo Biles. “Siento que hemos llegado a un punto en el que la gimnasia es cada vez más difícil y un poco más peligrosa. Estamos andando en un territorio aventurado, pero es excitante ser testigo de ello”.

Cabe señalar que las estadounidenses son amplias favoritas para llevarse su tercer título olímpico consecutivo en

Desde luego que contar con Biles ayuda, pero es un equipo cargado de talento. Sunisa Lee, quien superó a Biles en el concurso combinado durante el segundo día del torneo clasificatorio, se destaca en las barras asimétricas. Jordan Chiles también se perfila para coleccionar múltiples medallas.