El skateboarding, un deporte que debutará en los Juegos Olímpicos. Reuters

En el rígido mundo de los Juegos Olímpicos, donde siempre impera la tradición y el cumplimiento de las normas, el skateboarding podría no encajar de manera natural o inmediata.

Durante los Tokyo 2020, los irreverentes skaters y el comité organizador aprenderán mucho el uno del otro. Ambos tienen mucho que ganar con su nueva sociedad. Sin duda, ver a los patinadores convirtiendo a sus tablas en máquinas voladoras, alzándose sobre los obstáculos, será un gran espectáculo en la justa olímpica y una experiencia inigualable.

Con su estilo callejero y cultura ‘de bienvenida a todos’ los géneros, edades y habilidades divirtiéndose en las cuatro ruedas, los dirigentes del skateboarding creen que el deporte ayudará a enganchar a las futuras generaciones de aficionados y televidentes. Esto es precisamente lo que el Comité Olímpico Internacional necesita para seguir generando ganancias millonarias.

¿Libertad o fama?

Para los skaters, el poder del reflector olímpico significa visibilidad global y con ello la posibilidad de tener mayores ganancias de patrocinadores y eventos. También esperan que los Juegos sirvan para atraer más fondos para parques de skateboarding y lugares para entrenar, para así seguir creciendo en su deporte.

Sin embargo, algunos temen que la etiqueta de deporte olímpico le cueste su libertad, espontaneidad y el alma a un deporte que nació en las calles. Argumentan que el skateboarding es un estilo de vida y temen que pierda su esencia. El snowboarding generó este mismo recelo, antes de convertirse en una de las competencias más entretenidas de los Juegos Olímpicos de Invierno.

Los trucos

Con las acrobacias llenas de adrenalina similares a las que se observan en la nieve, el skateboarding promete sorprender y enganchar a su audiencia habitual y atraer a nuevos aficionados.

“La gente que nos verá en Tokio pensará: ‘esto es hermoso’”, pronosticó Madeleine Larcheron, patinadora de 15 años que representará a Francia.

“Frecuentemente me preguntan, ‘¿cuál es el truco que más miedo te da?’. En el skateboarding, todo asusta”, reconoció. “Te pones de cabeza, avanzas con rapidez, siempre existe el peligro”.

La competencia

En su debut olímpico, el skateboarding contará con un parque construido especialmente para esta nueva disciplina a las orillas de la Bahía de Tokio.

Los 40 hombres y 40 mujeres participantes buscarán ganar medallas en dos eventos: parque y en la calle. En éste último, tendrán que sortear escaleras, rieles, curvas y demás decoración urbana. 

La competencia callejera se llevará a cabo en la primera semana de los Juegos, entre el 25 y 26 de julio. El evento en el parque será en la segunda semana, entre el 4 y 5 de agosto.

Debido a que el patinaje es fluido y creativo, con cientos de trucos, variantes y posibilidades de dónde elegir, las evaluaciones son menos restrictivas y más subjetivas que en otros deportes. Los jueces calificarán la dificultad, la ejecución de los trucos y su funcionamiento, además de cómo los patinadores maniobran con los obstáculos, premiando la originalidad y variedad.

Las competidoras más jóvenes de esta disciplina serán la japonesa Kokona Hiraki y la británica Sky Brown, ambas de 12 años.

Sky Brown, skater británica que competirá en Tokyo 2020. Reuters

Con sus osados trucos y su mensaje de que la edad es sólo un número, Sky Brown ya es mundialmente reconocida a sus escasa edad. La británica cuenta con un amplio portafolio de patrocinadores y seguidores en redes sociales. Además, ya se recuperó de la aparatosa caída que sufrió el año pasado (que se hizo viral en redes sociales) y competirá en el evento de parque.

En el otro extremo y con una diferencia importante de edad, estará Dallas Oberholtzer. El sudafricano de 46 años que se ha dedicado a introducir este deporte a las nuevas generaciones de su país.

Fotos: Reuters