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La emotiva entrada de los atletas al estadio olímpico para el adiós de Tokyo 2020

| Redacción Marca Claro

Las banderas de los países que estuvieron presentes en los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020 han realizado su entrada al Estadio Olímpico de Tokio, todas como una, todas unidas, saliendo una junto a la otra, a diferencia de la inauguración donde entran todas separadas.

Esta tradición comenzó a partir de los Juegos Olímpicos de Melbourne 1956 debido a que una carta anónima llegó al Comité Olímpico Internacional mencionando que, para la clausura, sería mejor que todas las banderas salieran juntas, para mostrar la unidad de los países.

La llamada ‘ceremonia de Amberes’, ya que comenzó a partir de los Juegos Olímpicos de Amberes 1920, después del término de la Primera Guerra Mundial -o Gran Guerra-, se realizó como símbolo de unidad tras la espantosa situación en la que se encontraba el mundo durante esa época.

La ceremonia de entrada de las banderas contó con la presencia de grandes estrellas de estos Juegos Olímpicos de Tokyo 2020, algunos de los abanderados de los países latinoamericanos que estuvieron presentes durante la ceremonia de clausura fueron:

  • Argentina: Pedro Ibarra – Hockey sobre pasto
  • Colombia: Ingrit Lorena Valencia Victoria – Boxeo
  • México: Mayan Oliver – Pentatlón moderno
  • Chile: María Mailliard – Canotaje
  • Ecuador: Glenda Morejón – Atletismo
  • Venezuela: Antonio José Díaz – Karate
  • República Dominicana: Prisilla Rivera – Volleyball
  • Guatemala: Charles Fernandez – Pentatlón moderno

Durante la transmisión de la ceremonia de clausura que se puede ver a través de MARCA Claro y Claro Sports, el exdirigente del deporte mexicano, Bernardo de la Garza, lanzó un mensaje muy emotivo hacia los atletas mexicanos, que son los primeros en pasar porque esta ceremonia es para ellos, y hacia la sociedad en general.

“Yo aplaudo, sí aplaudo, porque lo mejor que tenemos nos representó en los Juegos Olímpicos, los más fuertes, los más rápidos que tiene nuestro país, yo aplaudo su entrega, su disciplina, su compromiso”, comenzó. “Es cierto que no se alcanzaron los objetivos planteados, no se alcanzaron las expectativas, no estamos donde podemos estar ni donde merecemos estar. Todo esto es cierto. Pero ahora me parece que ustedes, yo y todos estamos frente a una encrucijada que para mí es de fácil respuesta, pero no de poca trascendencia”, continuó el exdirector de la Conade.

“Tenemos que decidir si volvemos a ser el país que duda de sí mismo porque las cosas no salieron como esperábamos o seguimos mirando hacia el frente, para construir y mejorar sobre lo que hoy tenemos. O nos avocamos a cavar un hoyo que siembre una vez más la raíz del México que no sabe ganar, que no tiene mentalidad, aunque esto sea falso pero que de tanto repetirse pueda germinar o construimos a partir de los mexicanos que nos han enseñado lo contrario. O nos remitimos al México de una medalla olímpica como en 1992 o 1996 o nos apoyamos en los grandes campeones y medallistas que hemos tenido y de las lecciones que nos han dejado”, argumentó.

Comienza la ceremonia de inauguración con la entrada de las banderas | Reuters

“Me parece que es evidente que hay que construir sobre las bases, que tenemos que trabajar, y muy duro, con nuestros finalistas, con nuestros cuartos lugares, para que no ocurra lo que con algunos cuartos lugares de Rio de Janeiro, que no tuvieron siquiera presencia en Tokyo, para que no ocurra que con atletas que hace cinco años nos mirábamos a los ojos, ellos hoy son campeones olímpicos y nosotros no estuvimos ni en las finales. Hay que trabajar, porque hay talento, para que a pesar del resultado no perdamos el ánimo ni la esperanza de que estamos más cerca que antes de acercar a México al lugar que merece”, continuó.

“Hay que trabajar mucho, sí, pero sobre todo hay que entender que las carencias que pueden existir son salvables, cualquiera que esta sea, cualquiera que se presente, pero que para aspirar a cosas grandes, hay que tener unidad de propósito. La grilla, la división, el auto sabotaje, son obstáculos que impiden a México progresar y transformarse. El deporte puede ser la herramienta de unidad, entendámoslo, es una política que va mucho más allá del alto rendimiento, nos construyen una mejor sociedad, libra recursos para atender otras cosas, evita deserción escolar, nos hace más productivos, genera convivencia, genera felicidad si se entiende bien”, siguió Bernardo.

“No se vale claudicar por un resultado adverso, no es válido volver al México que duda de sí mismo. Han sido muchos años y mucho esfuerzo por comenzar a desterrarlo, hoy México es distinto, pero si no lo reconocemos estaremos internalizando lo que se critica, y ese lujo, no podemos volver a dárnoslo. Yo abogo y apuesto por un México que entienda que para poder triunfar, tenemos que zurcir nuestras diferencias, sustituir la crítica por la propuesta y trabajar, muy duro, sí, pero con unidad de propósito. Con eso pronto, este sinsabor estoy seguro que se va a transformar en júbilo”, finalizó.

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